Dentro de las bromas que se hacen entre músicos con respecto a los cantantes, se dice que “hay músicos y cantantes”, dando a entender que nosotros somos “otra especie”. Ciertamente, hay una diferencia indiscutible, y es que nosotros “somos el instrumento”. Y somos un instrumento delicado, un ecosistema muy complejo que depende de un fino equilibrio de numerosos factores de los que dependemos.

Tenemos que diferenciar entre los que son propioceptivos y de control interno (lo que apreciamos de nuestro propio cuerpo a nivel esquelético, muscular y visceral que depende de nosotros y nuestro entrenamiento) y aquellos que son interoceptivos y control externo (relación con el medio ambiente, con la imagen, interrelaciones profesionales, consecuencias de nuestras decisiones, … por poner algunos ejemplos).

Platea Magazine - Sindicato ALE: "Los equilibrios vitales del cantante"